
En un vaso de cristal vertimos un poco de agua. Después echamos un poco de sal gruesa. Removemos. Marcamos con un rotulador el nivel del agua. El vaso lo vamos a poner en un lugar que le de el sol durante diez días (justamente los días que vamos a estar de vacaciones).
Preguntamos a los /as alumnos /as qué sucederá y qué nos encontraremos cuando volvamos de nuevo.
Las respuestas de los /as alumnos /as son variadas:
"el agua se pondrá normal, se va a evaporar, el agua ya no estará, la sal se convertirá en espuma, va a ver menos agua, el agua desaparecerá..."La respuesta dentro de una semana.

Hemos comprobado que el agua se había evaporado totalmente y que en el vaso se había quedado toda la sal cristalizada.
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